• setas

    Setas, los frutos de la tierra

    El otoño tiene su encanto. Pasear por los bosques, observar los cambios de los árboles con la nueva estación. Disfrutar de la melancolía de los montes con el caer de la lluvia. Pero hay otra cosa más que sucede en el otoño. Mientras los árboles van tirando sus hojas preparándose para pasar el invierno, hay otros seres que encuentran en este momento del año el ideal para salir: las setas.

    Grandes, pequeñas, moradas, amarillas, existen multitud de variedades de setas. Cuando vamos por el monte y encontramos una seta, podemos pensar que es un ente simple, pero nada más allá. Las setas en primera instancia se reproducen por esporas, que se dispersan y permanecen en estado latente, hasta que encuentran las condiciones adecuadas para germinar. Una vez que germina la espora, no sale la seta en sí, sino lo que llamamos hifa. Esta hifa, se va ramificando y extendiendo por el terreno, formando lo que denominamos micelio. Esta estructura es similar al conjunto de raíces y raicillas de los árboles. Finalmente, y tras un proceso que no explico aquí, surge la parte exterior o seta, que porta las esporas que darán lugar a futuras generaciones de setas.

    Las setas suelen tener una distribución cosmopolita, y están adaptados a vivir en multitud de hábitats. Existen muchas variedades, que se diferencian principalmente por los tipos de espora para reproducirse.

    Las setas suelen tener relaciones de simbiosis con los árboles, estas relaciones aportan beneficio a los dos miembros. Los árboles pueden obtener nutrientes que sólo son capaces de sintetizar las hifas de las setas, y las setas obtienen del árbol hidratos de carbono y vitaminas que él por sí mismo es incapaz de sintetizar mientras que el árbol lo puede hacer gracias a la fotosíntesis y otras reacciones internas. Se estima que entre el 90 y el 95% de las plantas terrestres presentan relaciones de simbiosis de forma habitual.

    setas

    Recicladoras de la naturaleza

    Las setas, aparte de diversos colores y formas, pueden cumplir funciones de “reciclado” en la naturaleza. Cuando se realiza el aprovechamiento de la madera habitualmente quedan tocones en el monte. Existen especies de setas que los colonizan y se alimentan de ellos. De esta manera, los residuos vegetales que puedan quedar después de un aprovechamiento maderero son utilizados por estas especies, que los colonizan y aprovechan las sustancias alimenticias que contengan. Diferentes especies van colonizando y aprovechando cada tocón, incluso las pequeñas virutas derivadas del proceso de degradación. Es una manera natural de limpiar el monte, de la que salen beneficiadas estas especies.

    setas

    Bonitas y venenosas

    Otro de los usos que pueden tener las setas es el de alimentar. Existen muchas especies que destacan por su excelente sabor y que son utilizadas frecuentemente en nuestras cocinas. Este aprovechamiento culinario ya viene de antaño. Los romanos en sus tiempos, ya las utilizaban en su dieta. De aquella época tomó su nombre por ejemplo, la Amanita caesarea o Amanita de los césares. Esta seta recibe su nombre porque se decía que era un manjar digno de los césares. Existen muchas especies sabrosas y comestibles, la más conocida es el Lactarius deliciosus o Níscalo.

    No todas las setas con un bonito aspecto son comestibles. Igualmente, las setas con un aspecto menos agradecido tienen por qué ser venenosas.

    Hay que tener mucha precaución a la hora de recolectar setas. Hay especies muy parecidas entre sí, y lo que pensamos que puede ser un excelente manjar puede ser el bocado que nos lleve a la tumba. Cuando no estemos totalmente seguros de si la seta es venenosa o comestible es mejor dejarla, evitando así disgustos innecesarios.

    La recogida de setas viene estando en los últimos años regulada en cotos de setas. Su aprovechamiento debe ser adecuado y regulado, para garantizar la continuidad de las especies. No hay que arrancarlos de cualquier manera, es conveniente que se recojan con una navaja y cortando el pie a ras del suelo, de esta manera conservamos el micelio. Conservando el micelio, nos aseguramos que las setas vuelvan a salir en ese lugar.

    Los Forestales y las setas

    Como todos los aprovechamientos del monte, el de las setas puede incluirse en el plan de aprovechamientos del monte. Para la correcta elaboración de estos planes, es necesaria la intervención de los Ingenieros Técnicos Forestales. Personas que conocen el monte y saben cómo aprovecharlo y de forma adecuada y sostenible.

    El trabajo de los forestales no serviría de nada sin la colaboración ciudadana. Desde aquí y una vez más, llamo la atención sobre la conciencia ambiental de todas las personas. El monte es un ente delicado que necesita nuestra atención. ¡Cuidémoslo y nos acompañará eternamente!

  • frutos comestibles

    Los frutos comestibles del bosque

    ¿Qué frutos comestibles dan nuestros árboles? En primavera, cuando paseamos por nuestros bosques podemos disfrutar con el espectáculo de su floración. El bosque se llena de colores y aromas, y el canto de los pájaros suele acompañarnos para completar la armonía. Durante la primavera y el verano, esas flores van transformándose en frutos, que al llegar el otoño se encuentran ya disponibles para la fauna autóctona. Y también para los paseantes que estén disfrutando del monte.

    No todos los árboles dan frutos comestibles. Y dentro de los que dan frutos comestibles no todos los dan con la misma frecuencia e intensidad.

    frutos comestibles

    Del castaño, la castaña y del haya, el hayuco.

    Dentro de las especies que nos dan frutos comestibles tenemos aquellas que producen los llamados frutos secos. Todos ellos suelen tener propiedades que los caracterizan. Generalmente los frutos secos están dotados de cáscara, más o menos dura, que hay que retirar para poderlos comer. También proporcionan una gran cantidad de energía, debido a su elevado contenido en grasa. Son en general considerados cardiosaludables, si se toman con moderación. Todos conocemos el castaño que nos da castañas, el nogal que nos da nueces, el avellano que nos da avellanas, pero hay otras especies no tan conocidas por sus frutos comestibles como por ejemplo el haya, que nos da los hayucos.

    Habitualmente existen aprovechamientos regulados de estos frutos, sobre todo en montes dedicados al cultivo y explotación del fruto. Otra característica muy frecuente de los árboles que producen los frutos secos es la llamada Vecería. Estos árboles no suelen tener una producción constante de fruto. Sobre todo es muy marcado el fenómeno cuando hay un año de gran cosecha. El año siguiente suele haber muy poca o ninguna producción.  El año en que la producción de fruto es muy grande el árbol ha invertido muchos recursos en ello, recursos que recupera al año siguiente reduciendo la producción de fruto. Estos picos son extraordinarios y suelen darse de forma cíclica cada cierto tiempo, habitualmente 3 o 6 años.

    Es trabajo de los Ingenieros Técnicos Forestales el regular este tipo de aprovechamientos, para que sean sostenibles y duraderos en el tiempo.

    Los frutos dulces que nos regala el bosque

    En nuestro paseo por el monte también podemos encontrarnos con otros frutos comestibles. En este caso frutos carnosos y habitualmente dulces como las bayas. Dentro de estos frutos podemos encontrarnos en nuestro paseo con los madroños. Este árbol, símbolo de la comunidad de Madrid, produce frutos denominados así mismo madroños. Según van madurando, estos frutos pasan del verde al amarillo para terminar llegando al rojo, momento donde podremos disfrutar mejor de sus cualidades.

    frutos comestibles

    Otras bayas conocidas y sabrosas son las moras silvestres. Existen las moras de árbol (género Morus) y las moras de zarza (género Rubus), que a pesar de tener el mismo nombre común tienen características bastante dispares. El aspecto de la primera es más robusto cuando está maduro, mientras que la segunda suele ser más bien blanda llegando a manchar los dedos al primer contacto. La gran mayoría, aunque no todas, suelen tener un color granate, rojo o rosado cuando están maduras. Las moras de zarza suelen encontrarse de forma natural cerca de los cauces de los ríos. Su fructificación es prácticamente continua durante todo el año, siendo de mayor producción durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre. Sin embargo, las moras de árbol tienen una sola producción que madura durante el verano y puede aprovecharse en el otoño.

    En la foto de la izquierda podemos ver una mora del género Morus, en la foto de la derecha una mora del género Rubus.

    frutos comestibles frutos comestibles

    Otro fruto blando y de agradable sabor es el arilo del tejo. El arilo recubre casi por completo la semilla del tejo. Estos árboles son muy tóxicos, el arilo es la única parte comestible de estos ejemplares. Por eso, si queremos probarlo hemos de tener cuidado de retirar bien la semilla. Este arilo es atractivo para las aves, sirviendo así a la dispersión de la especie.

    frutos comestibles

    El monte nos da multitud de beneficios y bienestar. En nuestras manos está que estos beneficios sean duraderos en el tiempo para generaciones venideras. Todos podemos disfrutar de los frutos del bosque si recolectamos de forma sostenible. No olvidemos que los frutos comestibles de los árboles son la forma en que éstos se reproducen. Si los explotamos de forma abusiva, pronto no tendremos frutos, ni naturaleza, de los que disfrutar. El respeto a la naturaleza no está reñido con el disfrute. Cuidemos nuestro monte y podremos seguir disfrutando de él eternamente.

  • Abejas

    Abejas, un insecto necesario

    Últimamente y cada vez con más frecuencia escuchamos que las abejas están desapareciendo, ¿pero, es esto cierto? Y ¿qué implicaría esto para nosotros? No es que la pérdida de otras especies animales y vegetales no sea importante pero, es la primera vez que la desaparición de una especie podría comprometer la existencia de otras especies animales, incluida la especie humana.

    La polinización es un proceso fundamental para la reproducción de las plantas con flor. Existen varias formas de polinización en la naturaleza, pero la más efectiva es la realizada por las abejas. Ellas están especializadas en realizar esta labor. Un solo ejemplar puede visitar miles de flores todos los días, trasladando así el polen de unas a otras. La dispersión del polen realizada de esta manera favorece la biodiversidad de los frutos y semillas, a la vez que aumenta su producción. Si no se produce esta polinización, la primera consecuencia sería la falta de fruto y la segunda la falta de semillas.

    Varias son las causas de la desaparición de las abejas. Una de ellas es conocida como colapso de colonias. Este término se acuñó a partir del año 2000, debido a que la desaparición de abejas creció enormemente, en una proporción superior a la normal. La causa principal de este fenómeno se asocia a diferentes tipos de virus que afectan a las abejas, aunque también se han valorado otras posibles causas como el estrés por cambios en el entorno y el uso de pesticidas.

    Otra de las causas de la desaparición de las abejas es la falta de cuidado de su entorno. La polinización no es un servicio ecológico gratuito de la naturaleza. Para que las abejas puedan realizar una polinización efectiva necesitan que cuidemos sus refugios de vegetación natural y sus hábitats naturales. Si estos se pierden, se reducen o se fragmentan, se limitará su actividad. Son necesarias prácticas de gestión adaptable para mantenerlos.

    Otra cuestión son los pesticidas. Aunque éstos utilizados de una manera regulada y adecuada pueden reducir su impacto sobre los insectos, además de sobre otras especies.

     

    Abejas

    Un pequeño insecto que mueve el mundo

    “Hasta el más pequeño puede cambiar el curso del futuro” le decía la dama Galadriel a Frodo en la saga de El señor de los anillos”, y efectivamente así es. La disminución del número de abejas es un problema a escala mundial que nos afecta a todos.

    A nivel local y regional están repartidas pequeñas economías familiares que viven de la producción de miel y cera de abejas. La disminución de estos insectos afectaría de forma directa a estas familias.

    Por otra parte y a nivel más global, la calidad y biodiversidad de las frutas y las semillas. La disminución de las abejas afectaría de forma directa a la fruta que consumimos, en calidad y cantidad. También, al igual que en el caso anterior, se verían afectadas familias que basan sus economías en la producción de sus frutales.

    El problema de la desaparición de las abejas es cosa de todos. Cuidando y respetando nuestro entorno estamos cuidando y protegiendo nuestro futuro.

  • piña

    ¿Qué es una piña?

    ¿Qué es una piña?

    Dentro de todas las competencias de los Ingenieros Técnicos Forestales, me gustaría empezar hablando de los aprovechamientos forestales y concretamente sobre las piñas.

    Y bien, ¿qué es una piña? Una piña es donde están alojadas las semillas de las coníferas. Existen diferentes tipos de piñas según la especie a la que pertenezcan. Grandes, pequeñas, alargadas, en forma de barril…

    piña            piña

    piña           piña

     

    Cuando nos encontramos una piña en el suelo habitualmente está madura, tiene color marrón y puede estar abierta o cerrada. ¿Qué se puede apreciar a simple vista, cuando uno coge una piña? Si está cerrada podremos ver una masa compacta de escamas, quizá con alguna gota de resina. Si está abierta podremos ver un eje en el centro, del que salen todas las escamas. En el primer caso la piña madura no ha soltado las semillas, y en el segundo si (ver primera y segunda foto debajo de este párrafo). Normalmente las piñas conservan sus escamas al soltar las semillas, pero existen especies en el que la propia escama contiene la semilla (ver fotos tercera y cuarta debajo de este párrafo). En este caso, cuando la piña madura y suelta la semilla lo que nos podemos encontrar es el eje con alguna escama residual en la base.

     

    piña        piña

    piña                                                piña

     

    Todas las piñas contienen semillas, y algunas son comestibles. El pino piñonero, por ejemplo, produce piñas con semillas comestibles llamadas piñones. En las regiones donde abunda este pino suelen realizarse subastas para el aprovechamiento de los piñones. No todos los años producen la misma cantidad de semilla, habiendo años de grandes producciones y años sin apenas producción.

    ¿Para que sirve una piña?

     

    Como acabamos de ver una piña contiene semillas, de las que nacerán nuevos pinos. Pero la piña también puede tener otras utilidades. Una vez finalizada su misión reproductiva, las piñas son un combustible perfecto para las calderas de biomasa, debido a su estructura y características. Incluso la cáscara de los piñones pueden servir como combustible para estas calderas. De la piña puede aprovecharse todo.

    El aprovechamiento de piñas debe ser sostenible. No olvidemos que la naturaleza tiene recursos limitados, que de ser explotados sin control terminarán por desaparecer. Existen habitualmente planes de aprovechamiento de piñas que regulan su recogida en campo, estos planes puede ser un documento individual o ir dentro de un proyecto de ordenación de montes. Dentro de estos planes se diseña un aprovechamiento sostenible de las piñas, de tal forma que el monte y el recolector salen beneficiados. El monte estará más limpio y cuidado, tendrá un menor riesgo de incendios y mayor biodiversidad. El recolector obviamente obtendrá beneficios económicos del aprovechamiento de las piñas del monte.

    Ya como curiosidad otro aprovechamiento que se le puede dar a las piñas es la decoración y las manualidades. Un centro de mesa hecho con piñas, adornos navideños, decoración para nuestro jardín, tantas opciones como imaginación tengamos. Siempre que se recojan de forma no abusiva las piñas también pueden ser un bonito elemento decorativo que podemos tener en nuestras casas.

    piña

     El monte es un ente vivo, que da vida y mejora la ya existente. Sólo cuidando nuestros montes tendremos garantía de un futuro medio ambiente saludable, que podrán disfrutar generaciones venideras.

    Piña decorada: http://patchworkgusanillodelsaber.blogspot.com.es/2014/11/arbol-navideno-pina-de-pino-pinaster.html

  • Aprovechamientos forestales

    APROVECHAMIENTOS FORESTALES: Origen y evolución

    APROVECHAMIENTOS FORESTALES: Origen y evolución

                Para dar vida otra vez a mi blog he decidido rescatar este post en el que se reflexiona sobre los aprovechamientos forestales, su origen y su evolución.

    Desde que el mundo es mundo el hombre ha necesitado de la naturaleza para sobrevivir, de sus bosques, animales y manantiales. Mucho ha cambiado el aprovechamiento del monte desde la antigüedad, antaño los hombres se calentaban con la madera, fabricaban herramientas para defenderse y cazar e incluso sus propias viviendas.
    Los montes actuales son, tras infinidad de eventos, el legado recibido de las generaciones pasadas. Antes de la presencia del ser humano, los sistemas forestales eran consecuencia exclusiva de la historia geológica. Tras la aparición del hombre se inició un proceso de perturbaciones cuya recurrencia terminó por convertirlas en las determinantes del paisaje actual. Por ello, resulta difícil comprender el porqué de la distribución, estructura, composición y extensión de nuestros bosques sin reflexionar sobre las causas de su evolución histórica.
    La utilización agropecuaria del primitivo espacio forestal fue la causa de su transformación. La aparición de los primeros rastros de plantas cultivadas en registros paleopolínicos coincidió con el derrumbe de los bosques y con la expansión de los matorrales de degradación, sin que mediara cambio climático alguno. La historia de nuestra cultura es la historia de la destrucción de las formaciones arboladas. El uso de los recursos maderables hizo posible el progreso de las naciones, pues como se decía en otras épocas, “de la silla del labriego hasta el trono del rey todo es madera”.Aprovechamientos forestales
     
    En épocas recientes, la falta de arbolado motivó el nacimiento de inquietudes por el fomento y mejora de nuestros montes. La cuestión tomó nuevas orientaciones gracias a la Ilustración, que ligada a los miembros y a la actividad de las Sociedades Económicas de Amigos del País, surgió como un elemento novedoso. Los precursores de la modernidad discutieron ampliamente las ideas y los medios relacionados con la restauración de la riqueza pública, siendo la decadencia de los montes uno de los aspectos más ampliamente tratados. Entre las reformas que se deben a los ilustrados ha de incluirse la fundación de la Escuela de ingenieros de montes en Villaviciosa de Odón (Madrid) en 1848. Su creación supuso la instrumentación de las preocupaciones técnicas, administrativas y legislativas para la conservación y gestión de los montes españoles. Esta necesidad ya había sido señalada siglos atrás, como así testimonia el artículo 55 de las Ordenanzas de la Villa de Almazán (Soria), recopiladas en 1548: Por que es cossa muy justa que los montes se conserven y guarden que no se destruyan y quando de ellos se hubiere de aprovechar sea con toda templanza.
    La nueva ciencia realiza el inventario de los recursos aprovechados de forma directa, como la madera, objeto principal de las inquietudes de los primeros forestales, leñas, resinas, corcho, frutos, ya fueren bellotas o piñas, y pastos. Conocidas las existencias de estos recursos, se pretende su sostenibilidad al fijar una renta que no comprometa la persistencia de la masa arbórea, lo que es posible por ser los vegetales modelos en materia de autonomía y capacidad de restaurar el medio, pues admiten un aprovechamiento ordenado que motiva su consideración como “recursos naturales renovables”.
    La técnica forestal define actuaciones dirigidas a la mejora del recurso en las masas existentes o a su incremento superficial mediante las de nueva formación. Para ello elige las especies y procedencias más adecuadas a los objetivos de la repoblación. Sobre unas pobres condiciones de partida se implantan vegetales rústicos y heliófilos, que permiten una estratificación horizontal y la mejora de la situación inicial. Bajo la protección de la sombra generada y de los restos incorporados al suelo se podrán introducir, entonces, otras especies más exigentes e incrementar la biodiversidad.
    Agustín Pascual
    La ciencia de los montes fue llevada a la práctica por los profesionales que surgieron en torno a Agustín Pascual (1818 – 1884), el primer dasónomo español y organizador de la Administración forestal del Estado, maestro de las sucesivas generaciones de profesionales dedicados a la gestión y tutela de los montes españoles, hoy mayormente bajo la administración de las Comunidades Autónomas.
     
    Ésta interesante introducción a ” la ciencia de los montes” pertenece al atlas forestal de Castilla y León, y en él se plasma a la perfección cómo el aprovechamiento de los bosques, marcó la evolución y el desarrollo de la humanidad. Cuidemos nuestros bosques, de ellos venimos y de ellos depende nuestro futuro.
    Éste es el primero de una serie,de artículos que voy a dedicar a los aprovechamientos forestales.
     
    Fuente: Atlas forestal de castilla y león.