• ¿Por qué ha salido este árbol aquí?

    ¿Por qué ha salido este árbol aquí?

    ¿Por qué ha salido este árbol aquí? ¿Cuantas veces te has hecho esta pregunta al ver fotos de árboles creciendo en situaciones extremas y lugares imposibles? La vida se abre paso en cualquier situación, en cualquier resquicio donde haya unas mínimas condiciones para germinar. La ecología puede explicar este tipo de comportamientos.

    Imaginémonos cualquier situación que pueda darse en el planeta tierra. De la montaña más alta, al desierto más extremo. Siempre habrá un ser vivo que pueda ocupar ese nicho. Las plantas y seres vivos pueden llegar a vivir en ecosistemas extremos, y para ello han tenido que adaptarse a ese entorno.  

    Los árboles que viven en latitudes bajas y medias no pueden vivir en latitudes altas. Al igual que a latitudes muy elevadas pasamos a otras formas diferentes de vida, adaptadas a esas condiciones extremas. Por ejemplo, ¿Vosotros que hacéis cuando tenéis frío? Abrigarnos lógicamente para tener calor pero, aparte de eso ¿Qué hacemos? Habitualmente nos recogemos, nos acurrucamos si estamos en la cama o en el sofá. Haciendo esto, conseguimos tener menos frío, o dicho de otra manera, perdemos menos calor. Esto mismo puede aplicarse a las plantas. Si os dais cuenta, los árboles que viven en latitudes medias con climas más favorables tienen unas grandes y hermosas hojas. Pensad en un abeto. Las hojas de un abeto son muy pequeñas, reduciendo el tamaño de sus hojas el abeto reduce la superficie expuesta a las condiciones del entorno donde habita, perdiendo así menos calor.

    ¿Por qué ha salido este árbol aquí?

    Un caso de reducción del tamaño de hojas más extremo es el de las ericaceas, comúnmente conocidas como brezos. Estos arbustos, que pueden tener diferentes alturas, tienen las hojas y las flores reducidas a una mínima expresión. Habitualmente forman vistosos mantos rosados o blancos en parajes de media y alta montaña. 

    Hay plantas por todos los sitios

    Otras especies se adaptan de forma más extrema. En el caso de las plantas con bulbo, la parte aérea es visible en épocas de clima favorable y se mantiene en forma de bulbo cuando las condiciones son desfavorables. Estas plantas habitualmente se sitúan en regiones de clima mediterráneo.

    Pero igual que hay adaptaciones al frío extremo, las hay también para climas secos. En este tipo climas suelen abundar lo que llamamos plantas crasas. Estas plantas suelen tener un aspecto carnoso y turgente. Esto se debe al tipo de tejido que forman sus hojas, el cual les permite almacenar más cantidad de agua que otro tipo de plantas. Las más conocidas dentro de estas plantas son los cactus. Los cactus tienen las hojas modificadas en forma de espinas y los tallos son carnosos y fotosintéticos.

    A parte de las adaptaciones al frío y sequía extremos también existen adaptaciones a otro tipo de condiciones extremas.

    ¿Por qué ha salido este árbol aquí?

    En conclusión ¿Por qué ha salido este árbol aquí?

    Cada vez que veamos crecer una plantita o un árbol en un lugar poco habitual pensemos que, por raro que parezca, ese lugar es apto para la vida.

  • Cuando la madera se convierte en juguete

    Cuando la madera se convierte en juguete

    La madera, como bien sabemos todos, tiene muchos usos. Si ahora mismo, en la época en la que vivimos, nos preguntasen sobre productos que se obtienen de la madera ¿Cuál sería nuestra respuesta? Pues lo que más vemos, muebles, parquet, casas… Pero,  ¿qué pasa cuando la madera se convierte en juguete?

    Actualmente son poco frecuentes, pero retrocedamos unos años. En otra época, cuando no estábamos rodeados de tecnología, los juguetes de madera siempre estaban presentes en las casas. En algunos casos, eran los propios padres de nuestros padres y abuelos los que hacían estos juguetes para sus hijos. Para ello utilizaban la leña del monte, contribuyendo con ello también a su limpieza. Caballitos de madera, juguetes de construcciones hechos con madera, tirachinas… estos eran los juguetes que acompañaban a nuestros padres y abuelos. Poco a poco, estos juguetes fueron quedándose atrás, con la aparición de otros más modernos. Nunca desaparecieron del todo, pero se vieron relegados al recuerdo por falta de demanda.

    Los juguetes de madera han vuelto a la vida

    Actualmente, algunas de las costumbres de nuestros abuelos han vuelto a la sociedad. Se vuelven a ver juguetes y utensilios de madera por las calles. Esto se debe a la iniciativa de personas que han apostado por los productos de madera, para darles vida útil y divertida. Animalitos de madera, cámaras de fotos, incluso herramientas forestales hechas de madera. Una variedad de productos al servicio de unas personitas muy importantes: nuestros hijos. Con los juguetes de madera, enseñamos a nuestros hijos el valor del monte. Porque del monte, sale la madera de la que se ha hecho su juguete favorito. Y también de la que está hecho el plato donde come ¡Incluso los cubiertos!

    Y no solo juguetes

    De la madera puede obtenerse casi de todo. Además de juguetes, platos y cubiertos, podemos darle a la madera usos personalizados. Pequeños cofres personalizables, láminas personalizadas y un sin fin de cosas.

    mamamadera Cuando la madera se convierte en juguete

    Mamamadera, el proyecto de una forestal con productos de madera

    Esta pequeña introducción era para presentaros mamamadera el proyecto de una compañera de profesión. Cuando la pasión y las ganas de trabajar se juntan surgen proyectos como el de mamamadera.

    Visitando su web, podemos ver todo tipo de usos divertidos y variados que podemos dar a la madera. Multitud de platos, cubiertos, juguetes personalizados, cofres, cajitas, cualquier cosa que os podáis imaginar la podréis encontrar aquí.

    Todo un ejemplo de iniciativa y pasión por el trabajo, que unido al amor de su familia, han dado vida a este gran proyecto. Pero mamamadera no sólo se queda aquí. No sólo se trata de vender productos de madera para nuestros pequeños, sino de una filosofía de vida. La vuelta a nuestras raíces, cuando la madera era el recurso de las familias para comer y jugar. Cuando los utensilios y juguetes tenían una vida eterna.

    Desde aquí mi enhorabuena a mamamadera por su proyecto.

    ¡Animaros! ¡Volved a convivir con la madera!

  • después de un incendio forestal

    Y después de un incendio forestal, ¿Qué?

    Todos sabemos lo que los incendios forestales provocan en nuestro entorno. Destrucción y desolación es lo que dejan habitualmente a su paso. Una vez extinguido ¿Qué sucede, después de un incendio forestal?

    Un incendio forestal supone un gran impacto para el medio natural donde sucede. Este medio natural, de repente se ha visto desprovisto de los árboles que lo habitaban. Con la desaparición de sus árboles, el monte ve alteradas todas las condiciones que lo caracterizaban. Las condiciones climáticas de la zona se vuelven más extremas, con más calor y menos humedad. El terreno se erosiona con más rapidez, debido a la falta de protección. Los productos que estaban destinados a salir y proporcionar alimento a especies animales han desaparecido. Y la fauna que se alimentaba y refugiaba en el bosque se ha visto obligada a marcharse. Para que las condiciones vuelvan a ser parecidas, que nunca iguales, a las de antes del incendio hay que actuar cuanto antes.

    Antes del proceso de restauración, es obligada la investigación del incendio. A través de este proceso de investigación se determinarán las causas y los causantes, lo que facilitará la futura prevención de incendios forestales en la zona. Bien a través de la educación de las personas y la concienciación de las mismas, así como con la futura planificación y ordenación de las masas forestales.

    Tras esta primera labor, necesaria e importante, vendría el siguiente paso: la recuperación del monte. La recuperación de un bosque depende de varias circunstancias. Destacamos entre ellas el tipo de especies que la habitaban, la orografía del terreno y la climatología de la zona.

    Las especies de árboles que habitan en el bosque tienen comportamientos diferentes con respecto al fuego. Existen especies que son capaces de sobrevivir, las llamadas especies pirófitas. Otras que aunque su parte aérea no resista sí lo hacen sus raíces, frutos o semillas. Y unas terceras que el fuego les facilita la colonización.

    A la hora de plantearnos como recuperar el monte después de un incendio, los Ingenieros Técnicos Forestales, tenemos dos opciones. Podemos hacerlo a través de repoblación artificial o bien dejando que el monte se regenere por sí mismo. Lo ideal, sería elegir la segunda opción. La regeneración natural siempre dará al monte más biodiversidad y le otorgará parte de su antigua identidad, a través de las semillas de los árboles que allí había. Si el monte se encontraba habitado por especies pirófitas, éstas podrán pronto regenerarse y dar lugar a nuevos arbolitos. En el caso de que no hayan sobrevivido ejemplares adultos, éstos habrán dejado sus semillas o sus raíces, de las cuales brotarán nuevos ejemplares. En el tercer caso, nos encontraremos con especies oportunistas. Éstas aprovechan que el fuego ha destruido las especies que vivían en un hábitat para colonizarlo ellas en su lugar. En cualquier caso la regeneración natural está casi asegurada, si hablamos de montes que estén habitados por este tipo de especies.

    Si nos encontramos con montes habitados por otro tipo de especies, entonces tendríamos que actuar de forma artificial a través de repoblaciones forestales. Es aquí donde entramos en juego más directamente los Ingenieros Técnicos Forestales. Los proyectos de repoblación son trabajos frecuentes realizados por estos profesionales. Un estudio previo de como era el monte antes del incendio ayudara al Ingeniero Técnico Forestal a decidir que especie se adapta mejor al terreno a repoblar. Preferentemente se hará con especies autóctonas, que son las que de forma natural poblaban el monte. Éstas especies podrán desarrollarse con más éxito que otras especies no autóctonas. Al mayor éxito en la repoblación añadimos también la entidad del monte. Utilizando especies autóctonas contribuiremos a que el monte recupere gran parte de su entidad, para ello como todos sabemos tendrán que pasar bastantes años. En ocasiones podríamos llegar a combinar la regeneración natural con la artificial, para ayudar a la pronta regeneración del monte.

    despues de un incendio forestal

    El objetivo final es conseguir la regeneración del monte.

    Siempre el objetivo final, después de un incendio forestal, es recuperar cuanto antes el monte. He aquí un pequeño dilema para el Ingeniero Técnico Forestal que lleve a cabo los trabajos de repoblación. Rapidez o biodiversidad. Para una mayor rapidez en la regeneración del monte optaremos por la repoblación forestal, por contra un monte regenerado de esta forma tendrá, a priori, menor biodiversidad. Si lo que queremos es que el monte sea lo más natural posible, optaremos por la regeneración natural. Éste tipo de regeneración proporciona mayor biodiversidad pero también tarda más tiempo. Este tiempo puede jugar en contra de la propia regeneración si la erosión no deja que la regeneración natural pueda tener éxito. Otra tercera opción sería ayudar a la regeneración natural con repoblación artificial. De esta manera protegemos a la futura regeneración natural con árboles mas adultos, a la vez que también favorecemos las condiciones del suelo al haber árboles que evitan la erosión. También, dentro de la “artificialidad” de la repoblación existiría una mayor biodiversidad. 

    Sea cual sea la opción elegida, lo importante es actuar con rapidez. Si hablamos de terrenos en pendiente esta urgencia es mayor. La falta de cubierta vegetal, hace a estos terrenos más vulnerables frente a la erosión en las épocas de lluvia. La pérdida de suelo debida a la erosión haría si cabe peores las condiciones de futura regeneración del monte.

    Una vez más apelo a la responsabilidad ciudadana. Según el calendario ya hemos entrado en el otoño, estación menos favorable climatológicamente para los incendios forestales. Pero aunque se dé esta circunstancia no hemos de bajar la guardia por que los incendios forestales, aunque con menor frecuencia, pueden originarse en cualquier momento del año. Las negligencias humanas son las causas más frecuentes de incendios forestales. Evitándolos nos ahorramos mucho, económica y moralmente.

  • madera

    ¡Qué bonita es mi mesa de roble!

    Cada vez que adquirimos un mueble de madera este es nuestro pensamiento. La madera luce muy bien en nuestras casas. Podemos utilizarla para en todas sus posibles variaciones para parquet, muebles, recubrimientos e incluso nos podríamos hacer una casa de madera. Pero, ¿que hay detrás de esa madera que queda tan bien en nuestras casas? La mano de muchos profesionales está detrás del producto terminado.

    Entre las muchas competencias de los Ingenieros Técnicos Forestales se encuentra la del aprovechamiento forestal, en este caso de la madera. Son éstos profesionales, a través de estudios de los recursos del bosque y posterior proyecto para ordenarlos, los que ponen la primera piedra en el proceso. Posteriormente, se saca a subasta el lote de madera para su aprovechamiento. Y finalmente una empresa, que es la que ha “ganado” la subasta, es la que realiza el aprovechamiento en el monte y el posterior transporte a fábrica para su transformación en el producto final. Aquí no doy más detalles del proceso de subasta y adquisición, escribiré otro artículo para explicarlo.

    La madera, dependiendo de la especie a la que pertenezca, tiene unas características y un uso diferente. No es lo mismo la madera que se obtiene de un chopo de la que se obtiene de un nogal por ejemplo. La segunda es madera noble que va destinada a muebles y parquet. La primera es considerada de menor calidad y se destina a otros usos, frecuentemente a cajas para guardar la fruta.

    maderamadera

    La certificación de madera

    Otra cuestión a tener en cuenta es el aprovechamiento y tratamiento de estas masas. Y aquí es donde entra en juego la certificación de madera. Igual que tenemos etiquetas que nos demuestran la denominación de origen del vino, el jamón serrano o el aceite, también tenemos estas distinciones para la madera. Esta etiqueta nos muestra que se ha obtenido de manera responsable y proviene de explotaciones forestales sostenibles.

    En España existen dos entidades que se dedican a la certificación de madera, que son FSC y PEFC. El objetivo de estas organizaciones es asegurar que los bosques del mundo sean gestionados de forma responsable. Contando para ello con la colaboración de propietarios y empresas del sector forestal, contribuyendo así a asegurar la sostenibilidad del sector. Los productos certificados tanto por PEFC como FSC garantizan a los consumidores que están comprando productos de bosques gestionados de forma sostenible.

    Estas entidades controlan el aprovechamiento sostenible en campo, pero también en la llamada cadena de custodia. Esta segunda parte es importante para evitar la picaresca. A su llegada a fábrica se comprueba el origen de la madera garantizando así que proviene de un aprovechamiento sostenible. Evitando que maderas que no provienen de aprovechamientos sostenibles lleven el certificado.

    Cuando adquirimos un producto con certificado estamos combatiendo la corta ilegal. También fomentamos importantes funciones que proporcionan los recursos forestales, entre otros: contribuir al mantenimiento de nuestros bosques y al empleo forestal que se genera en las zonas rurales donde se realizan estos aprovechamientos.

    Ahora ya sabemos de donde provienen nuestros productos de madera y por cuantas manos han pasado hasta llegar a las nuestras. Os invito a que reflexionéis un instante antes de adquirir vuestro producto. ¿Queréis comprar un producto con el que sabéis que estáis fomentando la tala indiscriminada y el aprovechamiento ilegal? O preferís comprar un producto, cuyo aprovechamiento sostenible garantiza el medio ambiente para generaciones futuras. En nuestras manos está.

     

    Para más información consultar las siguientes fuentes: www.pefc.es y www.fsc.org

     

     

  • acciones del hombre en el bosque

    Consecuencias de las acciones del hombre en el bosque

    ¿Habéis pensado alguna vez en la eternidad de los montes? ¿En por qué se habla de escalas de tiempo tan grandes cuando hablamos de árboles? Quizá como no somos árboles no nos damos cuenta, pero estos seres tienen un crecimiento más lento que nosotros y una longevidad bastante superior. Un ejemplar sano en condiciones óptimas puede alcanzar más de 100 años de edad.

    Cuando un bosque desaparece, por la razón que sea, tarda mucho en recuperarse. Lo mismo sucede con las acciones y tratamientos que se realizan en los mismos. Por esta razón la responsabilidad de los Ingenieros Técnicos Forestales es tan grande.

    Cuando un Ingeniero Técnico Forestal redacta y ejecuta un proyecto de ordenación de montes tiene la responsabilidad de que su acción durará para siempre. No sólo se trata de tener el bosque bonito, sino que con cada acción que realizamos la eternidad y durabilidad del monte está en juego. Un error en un tratamiento en el monte puede tener grandes consecuencias en el mismo. Y éste error tardará en solucionarse mucho tiempo, más incluso del que el propio Ingeniero Técnico Forestal va a vivir.

    acciones del hombre en el bosque

    Las eternas acciones del bosque.

    Los bosques son eternos. Por muchos años nacieron, vivieron y se desarrollaron sin necesidad de la mano del hombre. La evolución del hombre trajo consigo cambios en los bosques. Las necesidades de madera para construir casas y barcos, y para calentarse en invierno aumentaron. El simple hecho de cortar un árbol, o algunas ramas ya fue  transformando el paisaje, moldeándolo a nuestras necesidades e intereses. El monte que hemos heredado hoy es fruto del las acciones del pasado sobre el, aquí es donde os podéis dar cuenta de la durabilidad de los tratamientos forestales y de la importancia de redactarlos y llevarlos a cabo con profesionalidad.

    Nuevamente y desde este artículo vuelvo a reivindicar el lugar que tenemos los Ingenieros Técnicos Forestales como profesionales del medio natural. Igual que un arquitecto proyecta edificios y casas, y nadie se entromete en su profesión, los Ingenieros Técnicos Forestales somos los encargados del cuidado del monte. Nosotros y no otros, somos los responsables de redactar y ejecutar los proyectos de ordenación de montes. No hace mucho un compañero de profesión me hablaba de que un arquitecto había firmado un proyecto de ordenación de montes. No pude evitar sentirme indignada y vulnerada en mi trabajo. ¿Cómo puede ser que un profesional que no tiene nada que ver con el medio ambiente haya firmado un proyecto del que depende la sostenibilidad de un monte? No lo puedo entender. Ni al profesional que lo firmó ni a la entidad que lo aprobó.

    Seamos serios y ejecutemos cada uno el trabajo en el ámbito que nos corresponde. Sólo los Ingenieros Técnicos Forestales, y otros profesionales como los Ingenieros de Montes, somos los responsables del cuidado del de los montes.Insisto en la reivindicación a que se nos deje hacer nuestro trabajo. Porque solo un profesional es capaz de hacer un trabajo para el que se ha preparado y no otro.

    La eternidad del monte y nuestro futuro dependen de ello. Dejemos los montes en manos de los forestales, que somos los que estamos preparados y sabemos cual es la mejor manera de cuidarlos y mantenerlos.

  • prevención

    ¿Por qué es mejor invertir en prevención que en extinción?

    prevención

    ¿Por qué es mejor invertir en prevención que en extinción?

    Todos los años cuando llega el verano, es típico hablar de chiringuitos, vacaciones, la canción del verano, y también, desafortunadamente, es típico hablar de los incendios forestales. Miles de hectáreas arden todos los veranos y en las noticias vemos el despliegue de medios dedicados a su extinción. Pero, ¿qué pasaría si invirtiéramos en prevención en vez de en extinción?

    La evolución de la sociedad ha llevado a las personas a emigrar a las ciudades en busca de un futuro mejor. Los pueblos se han ido quedando vacíos y con ello también se han ido perdiendo los usos tradicionales del monte. Usos como la recogida de leña y el pastoreo extensivo que contribuían de forma directa a la limpieza del monte.

    La falta de educación y civismo contribuyen otro tanto en los incendios forestales. La mayor parte de ellos se producen por accidentes o negligencias de origen humano, perfectamente evitables desde mi punto de vista con una buena educación ambiental desde la infancia en los colegios.

    Y por último, una manifiesta falta de ordenación territorial y gestión forestal de nuestros montes.

    prevención

    Tenemos que actuar

    Actuar sobre estos tres puntos, es primordial para la prevención de incendios forestales. No podemos frenar la evolución, eso es un hecho, pero sí podemos actuar a través de una adecuada gestión forestal de nuestros montes. Con ello podríamos obtener múltiples beneficios. La generación de empleo forestal estable en el núcleo rural, la prevención de incendios y una futura generación educada en el respeto al medio ambiente.

    Por otro lado tenemos los medios de extinción. Gracias a ellos la mayor parte de los incendios forestales no llegan a grandes dimensiones. Pero existe la llamada paradoja de la extinción. Cuanta más eficacia se alcanza en la extinción de incendios, más se favorece que algún incendio no se logre controlar y de lugar a un incendio catastrófico. Existe un gran postureo político con este tema. El ministerio de Fomento y Medio Ambiente saca pecho cuando habla de ellos, pero nunca hablan de lo que hay detrás. Escudándose en ese cuerpo de extinción olvidan que el monte podría gestionarse para no tener que necesitar tanto medio de extinción. Dejando de lado esta gestión lo que sucede es que cada año nuestros montes están cada vez más descuidados y con un mayor riesgo de incendio, pero… como tenemos un excelente cuerpo de extinción no pasa nada. Está muy bien tener un sistema de prevención de incendios bien dotado. Personal cualificado, medios aéreos y terrestres con gran capacidad de actuación, pero ¿cuánto y de que manera nos cuesta esto?

    Económica y moralmente hablando. No hablo del coste literalmente dinerario, que también es importante, sino del coste moral e incluso humano. Cuando se produce un incendio es mucho lo que se pierde, más cuanto mas grande sea su superficie. Hablo del coste en aprovechamientos que no se van a poder realizar (piñas, leñas, setas, entre otros), de los animales que ya no van a habitar en ese bosque, de la protección que ese monte nos daba (en cuestión de clima y erosión) y que ya no nos va a dar, hablo de las vivencias que no vamos a poder tener en él. Después de un incendio, el monte ya no volverá a ser el mismo.

    Pensemos un poco, ¿no es mejor evitar que un incendio suceda a tener que actuar contra él?

    Los incendios van a seguir existiendo, nos guste o no. Pero en nuestra mano está que nos hagan el menos daño posible.

    Fomentemos la prevención, con ello saldremos ganando.

  • Interfaz urbano forestal: un seguro contra incendios forestales

    Interfaz urbano forestal: un seguro contra incendios forestales

    Seguro que todos hemos pensado alguna vez en lo bonita que quedaría nuestra casa en medio de un bosque. Es algo muy común en los pueblos cercanos al monte o la montaña. No voy a negar que es una localización idílica, rodeados de naturaleza y disfrutando del microclima que nos brinda. Pero existe un gran handicap que hay que tener en cuenta a la hora de construir nuestro hogar dentro de un bosque, la llamada “interfaz urbano forestal”.

    Se conoce como interfaz urbano forestal a las lindes del monte con las viviendas. Habitualmente no se han cuidado estos aspectos, pero cada vez más ayuntamientos se están concienciando de ello.

    Habitualmente no se han cuidado estos aspectos, pero cada vez más ayuntamientos se están concienciando de ello.

    Ahora pensemos, tenemos nuestra casa en una urbanización pegada al monte y por desgracia se produce un incendio forestal ¿que es lo que ocurre? Si nuestra casa está literalmente pegada al monte las llamas irán directamente a nuestra casa, acabando con todo. Esto se producirá con más rapidez si decidimos plantar unos setos que aislen nuestra casa y sus ramas se juntan con el bosque. Lo que en un principio nos puede parecer una bonita idea puede terminar con nuestra casa en caso de incendio, puesto que hará su propagación a nuestra vivienda más rápida y virulenta.

    También podría darse el caso contrario. Si decidimos hacer alguna actividad con fuego en nuestra casa, véase una simple barbacoa o quema de restos de poda, podríamos poner en peligro la integridad del bosque que nos rodea. El fuego es traicionero y fácilmente se puede escapar de las manos, pudiendo provocar una catástrofe.

    interfaz urbano forestal

    Controlar estas situaciones de riesgo es muy sencillo. Una correcta gestión de la interfaz urbano forestal reduce considerablemente los riesgos en ambas situaciones. La distancia mínima entre las casas y el monte ha de ser similar a las dimensiones que tienen los cortafuegos. Esta distancia suele ser como mínimo dos veces la altura media de los árboles que hay en los márgenes del camino. Así, si construimos nuestra vivienda a esta distancia la probabilidad de que nuestra casa se vea afectada por un incendio forestal se reduce considerablemente.

    Otro factor muy importante, es la limpieza y el mantenimiento de nuestro monte. Un monte limpio y cuidado es garantía de mayor seguridad frente a un incendio, puesto que evita su rápida propagación. Y a mayores nosotros mismos también debemos cuidar bien de nuestro jardín. Una poda adecuada de nuestros setos será suficiente para paliar estos riesgos.

    Ahora bien, esto puede aplicarse sin problema para casas de nueva construcción en núcleos rurales. Pero, ¿qué sucede con las que están ya construidas cerca del monte? Obviamente no podemos levantar todo y moverlo unos metros… En este caso la mejor opción es mantener un buen tratamiento de limpieza y poda del monte, así como una correcta poda de nuestros setos. Así no estaremos tan “pegados” al monte y nos dará algo más de garantía cuando haya un incendio cerca. También y para evitar posibles accidentes sería más que recomendable evitar barbacoas y quemas en períodos de alto riesgo de incendio. Seguro que esas leñas pueden esperar e incluso las podemos aprovechar para otras labores. Si colaboramos todos podemos evitar grandes catástrofes, nuestro bosque y nuestras generaciones futuras nos lo agradecerán.

  • La importancia de la limpieza de los montes

     La importancia de la limpieza de los montes

              Transitando por las carreteras, puedo observar bastante a menudo la limpieza de los montes que la circundan. Árboles muertos, con ramas secas, restos de hojas y ramas, basura. Y se me encienden todas las alarmas. La limpieza de nuestros montes no es algo que debiéramos tomarnos a la ligera, igual que lo hacemos normalmente en nuestras casas. Un hogar limpio y recogido es mucho mas acogedor que uno que no lo está, pues lo mismo pasa con nuestros montes.

              La importancia de la limpieza de los montes no es sólo una cuestión estética, que también, sino que de ella dependen otros factores. Imaginémonos dando un paseo por el monte de nuestro pueblo, ramas viejas, hojas secas amontonadas, árboles muertos abandonados en el monte, desperdicios de origen humano como latas, botellas, plásticos ¿Volveríamos a pasear por allí? Yo particularmente no.

     

    limpieza de los montes

    Beneficios de un monte limpio

              La limpieza de los montes es necesaria y sólo reporta beneficios. El primero y más importante es la prevención de incendios forestales. Un monte limpio de hojas y ramas muertas, correctamente podado y sin árboles muertos favorece a la no propagación de los incendios forestales. ¿Y cómo la favorece? La respuesta es muy sencilla. Eliminando los restos vegetales y árboles muertos rompemos la llamada “continuidad vertical”. Los incendios suelen comenzar a nivel de suelo y se van haciendo más grandes según la cantidad de combustible disponible para consumir. Pues bien, a través de la limpieza de los montes hacemos más difícil que el fuego pase del suelo a las copas, puesto que hemos eliminado el combustible que facilitaba este paso.

              Otro beneficio muy importante derivado de la limpieza del monte es el empleo en el sector forestal. La limpieza de los montes ha de hacerla personal especializado y correctamente formado. A través de los talleres actualmente existentes de formación dual podemos ocupar a personas desempleadas de los núcleos rurales en trabajos forestales. La cuadrillas forestales podrían realizar trabajos de limpieza y mantenimiento en invierno y de extinción de incendios en verano. Estas cuadrillas estarían dirigidas por Ingenieros Técnicos Forestales.

    limpieza de los montes

     

              Respecto a la basura de origen humano que decir. El monte no tendría que ser testigo de nuestro paso por haber dejado restos de comida y bebida en el camino. Las botellas de cristal son un peligroso factor de inicio de incendios forestales. Los plásticos y latas pueden suponer una trampa mortal para muchas especies que habitan nuestros bosques. Por no mencionar otra serie de restos biológicos que reducen la salubridad del monte y de quien transita por el. Es muy fácil disfrutar de un día de campo sin que nadie se haya dado cuenta de que hemos estado allí. Una correcta educación ambiental desde las escuelas haría tomar conciencia de la importancia de cuidar el monte y enseñaría a las personas desde niños la importancia de tener un medio ambiente sano para disfrutar de un futuro más saludable.

              Los restos vegetales como ramas, leñas y piñas también nos aportan beneficio en forma de bienestar para nuestras casas. Antiguamente la existencia de chimeneas y bilbaínas hacía que los habitantes de los pueblos aprovecharan las leñas del monte para protegerse del frío invierno. El progreso trajo otras formas de calentarnos en invierno en las que no era necesaria la leña. Debido a esto se produjo un aumento de restos vegetales en el bosque. Actualmente el uso de las leñas se ha recuperado gracias a la introducción en el mercado de las calderas de biomasa.

              El aprovechamiento de los restos vegetales tiene beneficios para la economía local a través del empleo, para el monte reduciendo la propagación del fuego en un posible incendio y nos calienta en el invierno en nuestras casas.

              Los animales, al igual que nosotros, prefieren vivir en un entorno que les sea favorable. Manteniendo limpios nuestros montes los hacemos más “habitables” para nuestra fauna autóctona y favorecemos la biodiversidad.

    limpieza de los montes

    Moraleja

              Volvamos al monte del comienzo de este artículo. Imaginémonos ahora en el monte de nuestro pueblo. Está limpio de ramas y arboles muertos, no encontramos botellas ni latas. La brisa corre entre los árboles y podemos percibir los sonidos de la naturaleza. El movimiento de las hojas, el canto de los pájaros, animalillos corriendo a hurtadillas y observándonos en la distancia. ¿Con qué monte os quedáis?

  • forestales

    ¿Por qué nos miran mal a los Forestales?

    ¿POR QUÉ NOS MIRAN MAL A LOS FORESTALES?

               Hace una semana tuve ocasión de hablar con un agente medioambiental durante un par de horas. Escuché con admiración a este veterano agente medioambiental, una voz de la experiencia. Desde sus tiempos de carrera en la escuela de ingenieros técnicos forestales en una de las primeras promociones, de sus trabajos y vivencias durante la toma de datos para el primer inventario forestal nacional. De la pasión con la que vivió y vive su oficio.

              Fue una charla distendida sobre el mundo forestal. De los trabajos que se hacen, de como se llevan a cabo y de su evolución con los años. De como la falta de inversión está haciendo que en el sector forestal esté yendo a menos. Y de como se ha pasado de la admiración por los Agentes e Ingenieros Técnicos Forestales al señalamiento y a una desmerecida mala fama. Antes de marchar, este agente dejó una pregunta en el aire ¿Qué ha pasado para que donde antes despertábamos admiración y respeto, ahora despertemos un sentimiento de inquina?

             Para la cuestión de la falta de inversión haré la siguiente reflexión ¿Políticas y políticos inadecuados? Vaya usted a saber. La partida que tendría que dedicarse a nuestro sector se desvía a otros. ¿Por qué sucede esto? ¿Que necesidades tienen otros sectores de nuestro entorno, como la agricultura o la ganadería, para que se lleven nuestras partidas? Se supone que tendríamos que colaborar unos con otros y ser parejos, pero ¿Por qué no es así? La única respuesta que se me ocurre es que el sector forestal no da dinero a corto plazo, cosa que la agricultura y la ganadería si, sólo da vida. Y digo da vida porque esto es una realidad, ¿quien sino los bosques limpian nuestro aire y suavizan nuestro clima? ¿Quien sino los bosques nos dan sombra y nos proporcionan bienestar y ocio? ¿Quien sino nuestros bosques producen frutos que aprovechamos y leña para calentarnos en invierno? Pues se ve que todas estas razones no son suficientes para que las partidas dedicadas al sector forestal se dediquen al sector forestal y no a otros. No pido que se nos de más, sólo que se nos dé lo que nos corresponde.

    forestales

           La segunda cuestión es compleja y simple a la vez. Hay tantas opiniones como personas en el mundo, pero la principal causa de la mala fama de nuestros profesionales es una vez más el desconocimiento de nuestro trabajo. ¿Somos malos porque hacemos tratamientos en los bosques y cortamos árboles? Es muy fácil juzgar sin saber. Detrás de ese árbol que los ingenieros decidimos cortar hay un estudio y un proyecto previo. Ese proyecto sirve para mejorar la calidad de las masas, su sanidad y con ello la disminución del peligro de incendio en verano. Cortar un árbol, puede salvar la vida de un bosque entero. Los Ingenieros Técnicos Forestales y los Agentes Medioambientales también somos malos porque hacemos cumplir las normas. Si no dejamos quemar rastrojos será porque existe el peligro de que el fuego se extienda a los bosques cercanos. Si controlamos la caza y el aprovechamiento de setas es para que en el futuro sigan existiendo, ¿somos malos por controlar esto?

         Todo tiene una razón y un porque. Los Ingenieros Técnicos Forestales somos profesionales necesarios, que realizamos nuestro trabajo de la mejor manera posible para conservar este mundo y hacerlo mejor para futuras generaciones.

             Y ya como conclusión final a mí me surge una pregunta. Después de escuchar a este agente medioambiental con su entusiasmo y su espíritu, con orgullo de la profesión que tiene y ser quien es. ¿Qué queda en nosotros, los actuales Ingenieros Técnicos Forestales, del espíritu de los primeros forestales o ayudantes de montes?

  • El trabajo de los Ingenieros Técnicos Forestales. Ordenación de montes

    El trabajo de los Ingenieros Técnicos Forestales

    El trabajo de los Ingenieros Técnicos Forestales

    Para escribir sobre este tema hacen falta muchas líneas. Son muchos los campos en los que un Ingeniero Técnico Forestal puede trabajar. Haciendo referencia a mi artículo sobre la profesión “Ingenieros Técnicos Forestales, Ingenieros para la vida” voy a comenzar hablando de uno de los trabajos más bonitos, completos y apasionantes que esta profesión ofrece que es la Ordenación de montes.

    Y bien, ¿Que es la ordenación de montes? Este término es completamente desconocido para todo aquel que no se dedique al mundo forestal. Si acaso y haciendo un chiste podríamos decir que la ordenación de montes es “colocar los árboles en fila”. Bueno, la ordenación de montes es algo un poco mas complejo. El monte por naturaleza es irregular. Nunca veréis un bosque que de forma natural tenga todos sus entes ordenados en filas o colocados por categorías. Cuando hablamos de ordenación de montes no hacemos referencia al orden físico de cada árbol, sino a la ordenación de sus recursos. Necesitamos saber qué recursos tenemos en el monte para poder ordenarlos. 

    El trabajo del Ingeniero Técnico Forestal. Ordenación de montes

    Para saber los recursos que tenemos, necesitamos de un trabajo de campo. En este trabajo de campo realizamos un estudio del monte, de sus características y de su estado general. Con los datos de este estudio llegamos a conocer los recursos de los que dispone el monte, y podemos trazar un plan para poder aprovecharlos de forma sostenible. Una vez que sabemos lo que hay en el monte, podemos ordenarlo. El fin de ordenar los recursos es poder aprovecharlos de forma sostenible. Los recursos del montes son limitados, pero si los utilizamos de forma sostenible podremos disfrutar de ellos por mucho tiempo. Un monte ordenado es un monte sano, vivo y protegido.

    A parte del aprovechamiento sostenible de los recursos, otro de los fines de la ordenación de montes es el mantenimiento saludable de las masas. Las labores de limpieza de materia inerte, podas y claras favorecen la salubridad de nuestro monte.

    El Trabajo de Ingenieros Técnicos Forestales. Ordenación de montes

    Pensemos un momento en los incendios forestales. En primer término y como principal causa está, la mayor parte de las ocasiones, la mano del hombre. La rápida propagación y la dificultad de la extinción es causa directa de la falta de limpieza de nuestros montes. No hay que llevarse necesariamente las manos a la cabeza cada vez que se corta un árbol. Muchas veces es mejor esto que el que un bosque entero se queme por deficiencias de mantenimiento. A través de la ordenación de montes planificamos estas limpiezas, y a través de ellas conseguimos: prevenir la propagación y la virulencia de los incendios forestales y disfrutar de un medio ambiente sano. Un monte limpio, es garantía de futuro y calidad de vida. 

    La ordenación de montes es una herramienta muy eficaz. Con ella podemos mantener nuestro monte sano y protegido a la vez que lo hacemos productivo. La realización de los proyectos de ordenación de montes son una de las múltiples competencias que tenemos los Ingenieros Técnicos Forestales.

    Y para terminar, una pequeña reflexión: el cuidado de nuestros montes es un tema importante que muchas veces se pasa por alto, a pesar de que el monte nos da la vida.