• el color de las hojas en otoño

    El color de las hojas en otoño

    Imaginémonos el otoño. Época de cambios en el paisaje, cambio de clima, de las horas de luz… Pero también podemos apreciar un cambio significativo en nuestros bosques. Los árboles están próximos a la reducción de su actividad vegetativa y las hojas van perdiendo su función. Antes de caer al suelo para formar un tapiz otoñal, las hojas cambian de color. Si nos preguntasen qué color tienen las hojas antes de caerse del árbol, nuestra respuesta inmediata sería “amarillo”. Si, el color de las hojas en otoño es mayoritariamente el amarillo. Pero existen especies, cuyas hojas al llegar el otoño se tiñen de rojo antes de caer.

    el color de las hojas en otoño

     

    El color del otoño es predominantemente amarillo

    No tenemos más que salir a pasear por el monte o el parque más cercano, o por las grandes avenidas de nuestras ciudades para observarlo. Nuestros árboles visten hojas de color amarillo. Al llegar esta estación las horas de luz disminuyen, así como la fuerza de la radiación solar. Este fenómeno provoca que las hojas de los árboles tengan “menos trabajo que hacer”. Al disminuir la frecuencia y la fuerza de la radiación solar, la clorofila disminuye en las hojas dando paso a otros pigmentos diferentes. Éstos pigmentos que aparecen son los que le dan el color amarillo a las hojas en otoño.

    En otras ocasiones, los pigmentos que predominan en las hojas tras la disminución de la clorofila son diferentes. Y reciben el nombre de antocianina. Existen varias investigaciones para explicar este fenómeno. Una de ellas la de Simcha Lev-Yadun, de la Universidad de Haifa-Oranim (Israel), y Jamo Holopainen, de la Universdad de Kuopio (Finlandia), en la que se indica que las causas hay que buscarlas 35 millones de años atrás. En esta época los insectos que se hospedaban en las hojas absorbían sus aminoácidos, pero también introducían sus huevos. El resultado era obviamente perjudicial para el árbol. Así que los árboles optaron por invertir parte de su energía en cambiar las hojas de amarillo a rojo para evitar esta situación. 

    Otra teoría, de Emily M. Habink de la Universidad de Carolina del norte, apunta que el color rojo nos indica dos cosas. El cambio de pigmento y que el árbol tiene sus raíces en suelos poco favorables. Según Habink, en lugares donde el suelo es pobre en nitrógeno y otros elementos esenciales, los árboles tienden a producir más pigmento rojo de lo normal. Este pigmento protegería a estos ejemplares de la radiación ultravioleta y evitaría la producción de radicales libres. 

    Aunque la mayor parte de los árboles que colorean sus hojas de rojo en otoño están en norteamérica, también exiten ejemplares en España. Para muestra, este ejemplar de Liquidambar styraciflua situado en la plaza del poniente de Valladolid.

     

    el color del otoño

     

    ¿Por qué se caen las hojas en otoño?

    El cambio de color precede a otro hecho inevitable del otoño, la caída de la hoja. Con la disminución de la actividad de las hojas, éstas producen menos de lo que al árbol le cuesta mantenerlas. Dicho de otra manera, con la energía que producen al árbol no le es rentable mantenerlas. Por lo tanto, la estrategia más rentable es perder la hoja y pasar el invierno en período de baja actividad. El resultado en el bosque es un tapiz de hojas de diferentes tonalidades. Tapiz, que formará parte de la materia orgánica, que tras diversos procesos servirá de alimento a las plantas de las que proviene, completando así su ciclo de vida.

     

    Más información sobre este tema la podéis encontrar en los siguientes enlaces:

    http://www.muyinteresante.es/curiosidades/preguntas-respuestas/ipor-que-las-hojas-de-los-arboles-en-otono-son-rojas-en-america-y-amarillas-en-europa

    ¿A QUÉ SE DEBE EL COLOR ROJO DE LAS HOJAS DE ÁRBOL EN OTOÑO?

     

  • empleabilidad

    Cómo la identidad digital puede mejorar tu empleabilidad

    En mi anterior artículo hablaba de la importancia de la identidad digital. De como las marcas han tenido que actualizarse y utilizar las nuevas tecnologías a su favor, y por supuesto en su beneficio. Ahora bien, hay un aspecto en el que me gustaría profundizar más. Cómo la identidad digital puede mejorar nuestra empleabilidad.

    La evolución de la humanidad ha traído consigo muchos cambios. Las cosas que habitualmente hacíamos de una manera, poco a poco las hemos tenido que ir haciendo de otra para “adaptarnos a los nuevos tiempos”. Según la Real Academia Española de la Lengua se conoce como empleabilidad al conjunto de aptitudes y actitudes que permiten a una persona conseguir y conservar un empleo. 

    Ya seamos Ingenieros, Técnicos o Electricistas todos tenemos nuestro grado de empleabilidad. Las nuevas tecnologías y las redes sociales han hecho imprescindible que tengamos una identidad digital para mejorarla. Las empresas también han cambiado sus métodos de búsqueda de potenciales empleados. Hace unos años, las empresas publicaban sus ofertas de empleo en las páginas de anuncios de los periódicos. Y obviamente aquel que buscaba trabajo, tenía que hacerlo por este medio. En la actualidad aunque esta sección no ha desaparecido de los periódicos, se ha convertido en una opción minoritaria. Si no estás en Internet no existes, esta afirmación se ha convertido en una ley universal. 

    A día de hoy la mayor parte de las ofertas de trabajo se publican en Internet. Muchas, que no todas. Un porcentaje bastante elevado de ofertas de trabajo no llegan ni siquiera a publicarse. ¿Por qué? La razón es sencilla. La empresa ha buscado en Internet una persona con las características que quiere para un determinado puesto de trabajo y directamente le ha hecho la oferta. La empresa tenía la necesidad de un determinado trabajador, lo buscó en Internet y lo encontró. Por esta razón es tan importante tener una identidad digital. 

    empleabilidad

    Una buena identidad digital es el mejor aliado para nuestra empleabilidad

    Es un hecho, si queremos ser visibles en Internet hemos de tener una buena identidad digital. Un buen paso par cualquier persona que quiera encontrar trabajo es darse de alta en redes sociales “para trabajadores”. Aunque uno puede “venderse” en todas las redes sociales, donde más van a buscar las empresas es en este tipo de sitios web. Hemos de centrarnos en un par de sitios web a lo sumo. Es mejor estar en dos y bien, que en ocho y no poder ser capaces de mantenerlos al día. Yo, desde mi experiencia personal, recomendaría principalmente LinkedIn. Y ya si somos más hábiles, una web personal. Esta opción puede mostrar más claramente y a tu manera, quien eres y lo que sabes hacer. También es muy importante cuidar todo lo que hacemos en Internet puesto que puede ser visto por todos, amigos y empleadores. De nada sirve si tenemos una web brillante y un LinkedIn al día si luego descuidamos este aspecto.

    Asíque lo dicho amig@s, generaros una buena identidad digital y multiplicaréis vuestra empleabilidad. Hacer que las empresas os encuentren está en vuestras manos. ¡Ánimo y mucha suerte!

  • importancia de la identidad digital

    Importancia de la identidad digital

    Ya han pasado seis meses de la aparición de Digital Forestal. En Internet, porque en mi cabeza empezó hace bastante tiempo atrás. Después de este tiempo creo que toca reflexionar acerca del objetivo de este proyecto, lo que me impulsó a llevarlo a cabo y a continuar con ello el día de hoy: la importancia de la identidad digital.

    Y bien, ¿por qué es importante la identidad digital? Para aclararlo de forma sencilla os invito a que retrocedáis unos años en el tiempo. ¿Como se era visible en los años setenta, ochenta y noventa? La publicidad era la clave para que los negocios fueran visibles. Publicidad en la televisión, en la cartelería pegada en las calles, en la radio, en los periódicos… Todo valía para llamar la atención de los consumidores, con el objetivo final de obtener más beneficios. Con las campañas publicitarias las marcas generaban su propia imagen, su seña de identidad única. Las campañas publicitarias se comentaban en las calles, y se producía otro fenómeno “el boca a boca” sin duda alguna la más poderosa de las campañas de marketing. Sin quererlo, el ser humano busca las opiniones de otras personas sobre un producto, para ayudarse en la elección de uno frente a otro.

    Importancia de la identidad digital

    ¿Importancia de la identidad digital?

    Volvamos a la actualidad. El mundo que nos rodea está lleno de estímulos y de tecnología. Aunque siguen vigentes las técnicas de publicidad y marketing habituales, existe algo que pisa con fuerza: Internet y las redes sociales. Las campañas publicitarias en Internet son tanto o más importantes que las campañas en televisión y radio. Según las estadísticas, el medio más utilizado para estar al día es Internet. Y de todas las consultas que se realizan la mayor parte se hacen a través del móvil. Sabiendo esto creo que está clara la importancia de la identidad digital.

    Al igual que la identidad digital es importante para las marcas, también lo es para las personas. En el pasado, para hacernos visibles, teníamos que ir en persona a los lugares donde queríamos que nos conocieran. A la hora de buscar trabajo llevábamos el currículum en persona, porque decía más de nosotros. A día de hoy, aunque esta labor también es importante, lo es tanto o más tener una identidad digital en Internet. Las empresas cuentan ahora con una poderosa herramienta para contratar: las redes sociales. A través de las redes sociales, las empresas pueden “conocer” a sus candidatos antes de entrevistarlos. De ahí la importancia de tener una buena identidad digital.

    Una buena identidad digital puede abrirnos muchas puertas, pero también cerrárnoslas. Todos hemos ido de fiesta alguna vez, pero poner una foto con unas copas de más no nos favorece. Igual que nuestros amigos se pueden ver esa graciosa foto, el personal de recursos humanos también puede. Y esa foto puede ser la diferencia entre hacerte el candidato idóneo para un trabajo o directamente para rechazar tu candidatura.

    Cuidemos nuestra identidad digital

    Es muy importante tener una buena presencia en Internet. De ahí el querer dedicar mi trabajo a este sector. En Digital Forestal lo que hago es fomentar la importancia de la identidad digital en el sector forestal. Haciendo de esta manera el sector forestal y a las personas que trabajamos en el, más visibles, más fuertes, más reconocidas. Nuestra identidad digital es nuestra mejor carta de presentación. Cuidándola nos garantizamos una buena reputación que nos puede reportar muchos beneficios.

     

  • SARA BERCERUELO identidad digital

    Cómo crear una identidad digital y no morir en el intento

    Hoy estoy aquí para compartir una entrevista que recientemente me hicieron en el grupo de Profesionales Freelance de Castilla y León al que pertenezco. En el podcast podréis escuchar los detalles del proyecto Digital Forestal. En que consiste, sus expectativas de presente y futuro y los beneficios que puede aportar tanto para mí como para las empresas o personas que precisen mi colaboración.

    ¡Disfrutad de la entrevista!

    http://www.ivoox.com/episodio-1-4-como-crear-identidad-digital-y-audios-mp3_rf_13479541_1.html

  • Quick Urban Forestation Life+

    Proyecto Quick Urban Forestation Life+

    Quick Urban Forestation Life+

    Proyecto Quick Urban Forestation Life+

    Dentro de las jornadas que tuvieron lugar recientemente sobre Bosques Urbanos en Ciudades Mediterráneas, se habló del proyecto de bosque urbano Quick Urban Forestation Life+ que se está llevando a cabo en Valladolid.

    Este proyecto de Bosque Urbano se está llevando a cabo en una parcela experimental situada en un entorno urbano industrial. Todo el mundo cuando ve en un jardín piensa en el coste de agua que supone. En esta parcela experimental no se hacen riegos, las plantas viven con las condiciones del clima de la ciudad. Salvo en condiciones de sequía extrema donde se les hace un riego mínimo de emergencia para su supervivencia.

    El proyecto Quick Urban Forestation Life+ está ejecutando un modelo experimental de plantación en las que se prueban técnicas innovadoras: micorrización, retenedores de agua y la combinación de ambos. Para este proyecto se han elegido especies autóctonas de la zona como: Quercus ilex, Quercus faginea, Pinus pinea y Juniperus thurifera como especies arbóreas y Amygdalus communis y Acer campestre como arbustivas.

    • Micorrización: la micorriza es una relación de simbiosis entre las raíces de las plantas y los hongos. En esta relación normalmente los dos obtienen beneficios. En este caso la planta recibe del hongo principalmente nutrientes minerales y agua, y el hongo obtiene de la planta hidratos de carbono y vitaminas. Para este experimento se utilizaron plantas con micorrizas de hongos para facilitar su supervivencia.
    • Retenedores de agua: existen varios tipos de técnicas y estructuras retenedoras de agua, pero en este caso se utilizaron hidrogeles que facilitan la retención de agua.
    • Combinación de ambos: en alguna de las zonas de la parcela se combinaron las dos técnicas.
    • Sin tratamiento: Al ser una parcela experimental también se hicieron plantaciones sin tratamiento.

    La parcela cuenta con un sistema de monitorización. Este sistema recoge variables de humedad y temperatura del suelo, a distinta profundidad. También cuenta con una estación meteorológica y dendrómetros (que miden variables de crecimiento de los árboles) Los datos se recogen en tiempo real cada 30 minutos y se almacenan en una base de datos remota.

    Con todo esto se espera poder crear un modelo de normas y experiencias para difundir los resultados del proyecto a los sectores específicos de ciudades con problemas similares.

    El objetivo de este proyecto es la instauración de un bosque urbano en Valladolid, para que pueda ser disfrutado por todos sus ciudadanos.

    Quick Urban Forestation Life+

    El proyecto Quick Urban Forestation Life+ (QUF Life+),  ya se ha llevado a cabo en otras provincias como Vitoria. Y tiene como objetivo principal promover la reforestación de las ciudades del Sur de Europa. Normalmente municipios con condiciones desfavorables, tanto de suelo como de contaminación y sin apenas vegetación. El proyecto QUF Life+ tratará de proponer una solución mejor y más económica para las ciudades del sur de Europa. Se basará en el uso de tres técnicas (explicadas al comienzo de este artículo) para evitar el riego tanto como sea posible, mejorar las condiciones del suelo, incrementar la velocidad del crecimiento y controlar los resultados.

    Para alcanzar el objetivo global, el proyecto utilizará terrenos que rodean a la ciudad con condiciones poco favorables, así como espacios dentro de la propia ciudad. En ellos se creará un entorno natural rico mediante la plantación de 30.000 árboles o especies adaptadas.

    El pequeño coste de las técnicas adoptadas para este proyecto, que mejoran la absorción de las raices y el incremento en la biomasa durante años, capacitará la creación de bosques y jardines de forma rápida. También nos beneficiaremos todos de los siguientes aspectos:

    • Mejorará la calidad del aire que respiramos, gracias al trabajo de purificación que realizarán los árboles.
    • Las condiciones climáticas también se verán modificadas positivamente. Las condiciones de humedad y temperatura serán mejores.
    • Con la presencia de estas masas forestales favoreceremos la presencia de fauna y flora.
    • Se reducirá la destrucción de árboles debido a la no disponibilidad de adecuadas estructuras de riego.
    • La recuperación de gran parte del suelo dañado, permitiendo así la creación de biodiversidad en el mismo. Otras especies vegetales que requieren unas condiciones más específicas pueden formar parte de él.
    • Y otra serie de beneficios como: el incremento en la absorción de CO2, para luchar contra el cambio climático, la creación de biomasa, reducción de la huella de carbono, animando a los ciudadanos a no utilizar el coche cuando realizan viajes de ocio.

    La importancia de los bosques urbanos en nuestras ciudades es grande. Apostando por ellos apostamos por nuestra propia calidad de vida.

     

    Más información del proyecto Quick Urban Forestation Life+ en: http://www.quickurbanforest.eu/

     

     

  • Importancia del Bosque Urbano en nuestras ciudades

    Importancia de los Bosques Urbanos en nuestras ciudades

    Importancia de los Bosques Urbanos en nuestras ciudades

    La semana pasada se celebró en Valladolid los días 22 y 23 de Junio, el primer Foro Internacional de Bosques Urbanos en ciudades mediterráneas. Fueron dos jornadas en las que se compartieron experiencias y diferentes formas de trabajar con los Bosques Urbanos. Especialistas de diversas partes del mundo participaron, aportando un valioso punto de vista sobre este tema. De entre todos los temas tratados en este foro, destaco en este artículo el de la importancia de los bosques urbanos en nuestras ciudades.

    importancia de los bosques urbanos en nuestras ciudades 1

    Los bosques urbanos son necesarios para la sociedad. Y lo son porque nos aportan beneficios en forma de bienestar. Imagínate que vuelves caminando a casa desde el trabajo. Tienes dos posibles rutas, una a través de una jungla de asfalto y otra en la que atraviesas un bosque urbano. En la primera opción tienes tráfico, gente, ruido, calor, humo y edificios de diferentes estructuras y tamaños. En la segunda opción atraviesas un bosque urbano. Mientras atraviesas ese bosque urbano encuentras silencio, árboles, el sonido del aire moviendo sus hojas… Tomando la primera ruta llegas a casa con mayor estrés del que saliste del trabajo, mientras que con la segunda llegas notablemente más relajado.

    Científicamente se ha demostrado que frecuentar zonas verdes reduce el nivel de estrés de las personas, mejorando su calidad de vida. Este es uno de los beneficios de los bosques urbanos.

    importancia de los bosques urbanos en nuestras ciudades

    Otro de los importantes beneficios de los bosques urbanos es su efecto sobre las llamadas “islas de calor”. En las ciudades hace más calor que en las zonas rurales, esto es un hecho. Las zonas rurales suelen estar más próximas al monte, otorgándoles un clima más favorable. Los bosques urbanos mejoran las condiciones climáticas de nuestras ciudades. Al generar su propio microclima, mejoran las condiciones de su entorno. Es por ello que en verano buscamos la sombra de los árboles, porque debajo las condiciones son más favorables. Cuantos más bosques urbanos existan en nuestras ciudades mejor será nuestro clima y más limpio el aire que respiramos.

    Una ventaja adicional de los bosques urbanos es la biomasa que producen. La biomasa procedente de estos restos de poda podemos aprovecharlos para generar calor. Nuestro bosque urbano está limpio y nuestras casas calientes en inviernos.  Todos salimos beneficiados.

    La importancia de los bosques urbanos en nuestras ciudades es grande. Apostando por ellos apostamos por nuestra propia calidad de vida.

  • los montes acumulan biomasa

    Para qué más montes… Si no somos capaces de conservarlos

    Para qué más montes… Si no somos capaces de conservarlos

                Para este primer artículo de la sección de últimas noticias he decidido reproducir una carta por su valor de análisis y reflexión y como propuesta de acción. Aunque esta carta fuera redactada en Julio del año 2015 a mi modo de ver no ha perdido ni un ápice de su valor y se podría aplicar perfectamente a la situación de nuestro país. La iniciativa personal de las cinco personas redactoras y firmantes de la carta, pretende convertirse en colectiva y ser un estímulo para todos los ciudadanos, con independencia de que estos sean profesionales que trabajan en el medio natural o personas que disfrutan del mismo.

               “A principios del siglo XXI la extensión y potencialidad de los montes arbolados españoles es, sin duda, la mejor de los últimos tiempos. Habría que remontarse varios siglos atrás para encontrar un escenario en el que las cubiertas forestales ocupasen más superficie que en la actualidad. Los sucesivos inventarios forestales son elocuentes. Hoy el 54% del territorio tiene carácter forestal. En las últimas décadas, la superficie boscosa ha experimentado un crecimiento medio anual de 100.000 hectáreas. En total más de 3.000.000 hectáreas desde que se dispone de series estadísticas. Se está ante un proceso acelerado que, durante las próximas décadas, sumará otras cuatro o seis millones de hectáreas que probablemente cesen en su actividad agroganadera. En un próximo futuro dos terceras partes del medio rural, más del 60% del territorio nacional, será con gran probabilidad terreno forestal.

                Podremos, quizás por fin, dar veracidad a la famosa ardilla ya que, muy pronto, podrá hacer lo que nunca hizo en tiempos de Estrabón, atravesar España sin tener que bajarse de las ramas de los árboles. Pero no sabremos si esta noticia es buena o mala hasta que no sepamos, como país, qué deseamos hacer de esa vasta superficie. Porque, al tiempo que esto ocurre, anualmente los montes españoles acumulan 50 millones de toneladas de biomasa cuyo destino, hoy por hoy, si no se lo da la sociedad de manera racional y equilibrada, se lo darán los incendios forestales.

    los montes acumulan biomasa

     

                España será cada vez más forestal por lo cual, ha llegado el momento de abrir los ojos ante la necesidad de entender el medio rural, y el desarrollo rural, desde una perspectiva en donde lo forestal cobre un justo protagonismo en la planificación y el diseño de políticas y programas. Y, para ello, es necesario mirar la naturaleza española libres de prejuicios y de visiones catastrofistas. Es preciso asumir que el territorio forestal español ofrece una fuente de recursos naturales que, aunque considerada desde hace décadas marginal, permite articular estrategias viables de uso sostenible. Parafraseando a un ilustre forestal de principios del pasado siglo, hay que pensar si España puede permitirse que más del 50% de su territorio no produzca nada. Y, en fin, es de justicia reconocer la esencial contribución de las masas forestales a frenar la erosión, al mantenimiento de la biodiversidad, a la regulación climática e hídrica y a la mitigación de los efectos del cambio global. Beneficios por los que hoy nadie paga.

             Nuestro territorio ha cambiado profundamente, su fisionomía y sus gentes. Y es preciso articular nuevas políticas coherentes con la nueva situación que no desconcierten y que tramen alianzas con la población. En los últimos años el ciudadano del medio rural se ha visto desconcertado ante una superposición de visiones sectoriales, emanadas desde la ciudad, sobre montes, pastos, conservación de la biodiversidad, caza, espacios protegidos, y desarrollo rural,… Y no son las únicas. Todo ello ha disgregado en parcelas disyuntas lo que en realidad es un todo. El ciudadano rural muchas veces no sólo no se ha sentido impulsado por estas políticas, por el contrario las ha sentido como un obstáculo.

                 También en estas últimas décadas el modelo de conservación de la naturaleza ha cambiado. Entendemos y asumimos ya que en hábitats humanizados como son los nuestros, la coexistencia entre usos, aprovechamientos y biodiversidad no sólo es posible sino que, además, es necesaria. Gran parte de nuestros valores naturales solo se conservarán en coherencia con el mantenimiento de la actividad y el uso. Hemos superado la visión aislacionista y la segregación espacial. Definitivamente hemos aprendido que la gestión del territorio debe responder a una equilibrada articulación conjunta de los binomios uso y conservación, naturaleza y paisaje.

              Coherente con todo ello parecería razonable que los hacedores de políticas públicas hubieran orientado progresivamente tanto el marco legislativo, como la organización administrativa y los escenarios de gestión y de intervención presupuestaria hacia la consolidación de estas tendencias. Sin embargo, en estas últimas décadas se ha vivido un continuo ir y venir de planteamientos y actitudes que se alejan de todo ello. Vaivenes legislativos; pérdida de capacidad armonizadora e integradora por parte de las autoridades nacionales que apenas son posición institucional de referencia; administraciones autonómicas demasiadas veces más volcadas en la defensa de sus competencias que en aplicar políticas eficaces; incapacidad general para integrar las políticas de uso y aprovechamiento dentro de un escenario de rentabilidad sectorial con dimensión, escala y alcance; miedo a acoplar funcionalmente uso y conservación. Pervivencia de viejos clichés ligados a periclitados modelos de estructuras agrarias de los años setenta, de conservacionismo excluyente de los años ochenta o el anquilosamiento, ya en los noventa, de una política forestal que prioriza, si no acapara, todos los recursos para apagar incendios. Todo ello, para confluir en el actual difuminado administrativo en donde, por primera vez en cerca de un siglo, no existe en la Administración del Estado un órgano administrativo específico de cierta entidad que atienda a la singularidad y problemática de nuestros montes. Es difícil entender que la conservación del águila imperial esté integrada con la gestión de los residuos y no con el departamento que vela por la gestión del territorio en el que vive. Y sumado a ello, total distanciamiento entre la realidad territorial y la visión que, poco a poco, se ha entronizado en el común de la ciudadanía. El bosque en España es una realidad pujante, valiosa y capaz de contribuir, muy activamente, a consolidar el futuro del medio rural y a armonizar la calidad ambiental de nuestro país. Es economía, y es economía verde, porque, no nos engañemos, su única amenaza real es el abandono y el olvido.

    la mayor amenaza del monte es el abandono y el olvido

                Ante la nueva legislatura que se aproxima, en un contexto favorable de superación de la crisis económica, a la búsqueda de un nuevo escenario de estabilidad, económica y social para el mundo rural, parece razonable hacer una llamada a los poderes públicos y a la sociedad de la necesidad de promover una política del medio natural integrada e integradora. Una política que sea elemento troncal tanto para la estabilización y el desarrollo del medio rural, como para la puesta en valor de sus recursos. Una política basada en un marco legal racional, estable y consensuado en convivencia con otros usos y actividades sectoriales afines como la ganadería, el turismo, o el mero disfrute de los valores naturales. Una política integradora de la realidad territorial como un escenario común, que supere las inútiles, estériles y anquilosadas visiones sectoriales parciales. Una política provista de instrumentos, organizaciones, dotaciones de medios, personal y estructuras propias. Una política territorial para todos, en particular para los locales y los propietarios forestales, porque sin ellos ni habrá progreso ni se podrán poner en valor recursos que ahora, simplemente, están abandonados. Una política en la que las ideas simplistas y preconcebidas dejen paso al rigor técnico de los que saben que conservación y desarrollo no son excluyentes, sino complementarios.

                Una política, en esencia, que dé respuestas. Que deje de ver el medio ambiente, el territorio, y el medio natural como un problema, como un conflicto, como un inconveniente. Que tenga sentido de país, que tenga visión, que aspire a construir futuro. Una fiscalidad justa para los propietarios y empresarios forestales. Una imbricación entre la gestión, producción y aprovechamiento de los recursos forestales y la industria de transformación y comercialización, porque sin ella la cadena monte-industria-mercado de materias primas no funciona. Unas condiciones laborales justas para los que trabajan en el monte, con independencia de la temporalidad de eventos o producciones. Un sistema de contratación pública que se adecúe a las peculiaridades de la producción forestal. Unas administraciones fuertes, dimensionadas de acuerdo con el peso que nuestros montes y su potencial economía merecen. Un pacto político de estabilidad para más del 50% de la superficie nacional que se adecúe a los seculares ritmos de sus pobladores: encinas, pinos, robles, hayas… en el que vayan de la mano las políticas agrícolas, ganaderas y forestales, y junto a todas ellas, la conservación de nuestro patrimonio natural.

              Y todo esto, por sensato y razonable que pueda parecer, es necesario pensarlo, asumirlo y ponerlo en marcha porque, sencillamente, la evidencia de las últimas décadas demuestra, de forma elocuente, que más allá de los intentos, de las voluntades o de los programas, lo que estamos haciendo es, precisamente, todo lo contrario.”

    Madrid, 31 de julio de 2015

    Inés González Doncel    Jesús Casas Grande

    Gregorio Montero          González Salustiano Iglesias Sauce

    Roberto Vallejo Bombín